Retrospectiva: 20 años del debut de Carmen Sandiego
Para empezar, me gustaría que nos orientaras sobre el contexto del 2006, cuando Carmen Sandiego comenzó y lanzó su primer disco. Entiendo que tú y Letizia se conocieron en la Cinemateca Uruguaya después de una película, y que los unió el deseo de formar una banda. ¿Cómo era la escena musical de Montevideo en ese momento? Tengo la impresión de que ustedes buscaban hacer un tipo de música que no tenía un circuito claro, algo distinto a lo que musicalmente sucedía en Uruguay.
Flavio: En 2005-2006, yo estaba un poco por fuera, pero lo que veía que sucedía a nivel under era, por un lado, todas las bandas más de hardcore, como Motosierra, Hablan por la espalda y sus allegados. Después tenías a los allegados de Astroboy, como del britpop Uruguayo. Había otras cosas; estaban Pompas, La Hermana Menor, Dante Inferno, La Foca, aunque yo no iba mucho a los toques de La Foca. La Hermana Menor, que venían de los 90, ya estaban tocando, habían sacado su primer disco, “Ex”, y estaban a punto de lanzar el segundo. Buenos Muchachos se había volcado a algo más masivo, y estaban Supersónicos también.
Lo que sí, habíamos visto que estaban empezando a bullir otras cosas. Por ejemplo, me acuerdo de una fecha en un bar llamado La Comuna, por la Intendencia, que creo que sigue existiendo donde tocaron Tres Pecados, junto a Psiconautas (que ahora son los de Uoh!), 8 (que creo que tienen un disco póstumo) y otra banda que no recuerdo, pero creo que Portillo estaba involucrado. Ya empezaba a formarse la movida más de noise.
No sé si hubo un puntapié nuestro. Nosotros hicimos lo que podíamos con lo que teníamos a mano. Éramos dos, teníamos una guitarra acústica o una guitarra eléctrica y un montón de cachivaches que íbamos encontrando, y con eso hacíamos cosas. Así, las influencias quizás iban por un lado, pero el resultado final iba por otro. Esto no nos molestaba demasiado, porque el resultado final nos gustaba, era algo distinto.
Lo que sí sucedió después de que lanzamos "Vida Espiritual" fue que surgió una camada de bandas electroacústicas con las cuales no nos sentíamos muy cercanos. De hecho, no nos sentíamos cercanos con nadie; nos sentíamos bastante solos entre todos. A pesar de que nos gustaba Amelia y Tres Pecados, y de haber tocado con ambas y compartido espacios, no nos sentíamos del todo integrados. Sentíamos que siempre había una especie de barrera: "ustedes llegan hasta aquí". Supongo que tenía que ver con que éramos dos personas, un gay y una lesbiana, haciendo música con cachivaches de juguete. Las letras eran en español y muy frontales. Creo que teníamos todo para molestar a todo el mundo de una forma, y eso nos gustaba.
No éramos tan pop para encajar en el mundo de los poperos, ni éramos tan ruidosos para encajar en el mundo de los ruidosos. Cantábamos en español, mientras muchos cantaban en inglés, en cualquier otro idioma o hacían instrumentales. Así que teníamos algo para molestar en general.
¿Cuánto tiempo transcurrió entre que se conocieron, empezaron a tocar y lanzaron "Vídeo Espiritual" en 2006? ¿Fue un proceso largo?
F: En realidad, no fue tan largo, porque fue todo bastante descentrado, en el buen sentido de no saber cómo se hacen las cosas. Nos conocimos y nos hicimos amigos, al principio solo para emborracharnos, ir al cine y hablar de cosas. Y así dijimos: "vamos a hacer una banda". Tuvimos un primer proyecto de banda, muy distinto a lo que sería Carmen Sandiego. No llegamos a grabar nada, solo ensayamos y grabamos unos ensayos que, por suerte, nadie tiene y nunca saldrán.
Después, eso murió. Hubo un impasse. A fines o mediados de 2005, dijimos: "juntémonos nosotros dos para hacer algo". Ahí empezó la reunión de canciones. Justo en ese momento, el hermano de una amiga de Leticia, Diego Galcerán, tenía tiempo disponible, un micrófono de computadora y quería empezar a grabar. Se ofreció a grabarnos. Así surgió la idea. En un principio, era hacer un demo con las canciones que teníamos para ver si conseguíamos un toque. Finalmente, eso se transformó en la decisión de hacer un disco, y ahí fue que surgió "Vídeo Espiritual".
Comentaste algo que me llamó la atención. Decías que las ideas que tenían o lo que querían hacer no terminaba necesariamente sonando como lo que finalmente hacían. En las canciones de "Vida Espiritual", si bien hay mucho de acústico y de canción, a la vez también son bastante experimentales. Por ejemplo, hay ruido y una cualidad bastante incidental en la manera en que están grabadas. "Waltz" parece tener alguna grabación de ambiente; el primer tema, "Último Primero", tiene grabaciones de radio. Es decir, son canciones, pero a la vez hay un espíritu bastante experimental en la manera en que las grabaron.
F: Sí, varias de esas canciones, en realidad, creo que fueron una conjunción de los tres: Leticia, Diego Galcerán y mía. No fue nada tan planeado ni tan pensado. "Último Primero" era un instrumental. Leticia jugaba con un casetero y empezamos a hacer unas cintas con eso. Cuando la grabamos, le agregamos unas voces de fondo, que éramos nosotros leyendo fragmentos de los libros de "Vida Espiritual". No recuerdo cómo surgió la idea de grabar los sonidos de ambiente de "Waltz", ni quién la trajo. Pero Diego es bastante dado a la experimentación sonora y creo que nos impulsó a seguir por ese lado.
Ahora que escucho el disco, pienso que quizás en ese momento queríamos ser PJ Harvey. También nos gustaba mucho Smog y pienso que los primeros discos de Smog son bastante así. Eran discos que nos gustaban, como "Julius Caesar" y "Wild Love" del 95. Así que creo que hay algo de eso. Sin quererlo, algunas influencias se cristalizaron.
Y una vez que hicieron ese disco, ¿cómo fue la experiencia de sacarlo y empezar a tocar?
F: Nuevamente, hicimos todo de una forma un tanto atípica, no de acuerdo con el proceso natural de una banda. Creo que fue por eso, porque no teníamos idea, honestamente no sabíamos cómo se hacían estas cosas. Así que todo fue un...
¿Aprendizaje?
F: Aprendizaje y accidente. También seguimos el consejo de gente. Por ejemplo, me acuerdo que armamos un blog, mandamos un email y hubo buena recepción de gente queriendo comprar el disco. Después un amigo, Martín Batallés, nos dijo: "¿Por qué no se lo mandan a Gustavo Insua” que tenía un programa de radio y le dio pelota. Después hubo como un grupo de gente, de una o dos generaciones mayores a nosotros, a la que le gustó el disco. Hablo de El Tussi, Insua, Gustavo Escanlar y Gabriel Peroni. A esa gente le gustó el disco. No sé por qué motivos. Quizás porque era bueno, y porque era raro, y no había algo parecido. Capaz que creo que fue eso. Y yo creo que empezaron a darnos un poco de bola y a mover la pelota ahí.
Empezamos a tocar a fines de 2006 en lugares muy precarios, para poca gente, y solo si nos invitaban. Terminábamos tocando en un centro anarquista. Eso fue rarísimo. Tocamos varias veces en radios, tocamos primero en el programa de Insua, después una persona que tenía una radio independiente nos invitó a tocar también Después, un poco más adelante, decidimos hacer la presentación del disco en lo que era el cine Libertad (que ya no existe más) que está cerca de la Plaza Cagancha. Fue buenísimo. Me acuerdo también que, en ese momento, había cierto recelo. La gente de la escena local hablaba de nuestros primeros toques, y de tocar en este cine, comentando que la entrada iba a ser carísima y preguntando, "¿Quiénes se creen estos?". Había un poco de ese espíritu dirigido hacia nosotros. Fue claramente un aprendizaje.
No sé, había lugares para tocar, pero honestamente, nos embolaba tocar en ellos. No nos gustaba la gente que iba, ni cómo sonaban los lugares, ni la disposición. Así que buscamos la forma de no tocar ahí, de hacer algo que quisiéramos o que al menos se pareciera a lo que nos interesaba. No queríamos seguir caminos muy predeterminados, aunque, de vuelta, terminamos "comiéndonosla" bastante. Terminamos tocando en lugares con bandas que no tenían que ver con lo que hacíamos. Fueron épocas extrañas las épocas a dúo.
La primera etapa de Carmen Sandiego, con "Vida Espiritual", "Estampa” y "Nanas", son tres discos acústicos, ¿verdad? Antes de volcarse a un formato más rockero y armar una banda; en esa primera etapa, ¿solamente tocaron de manera acústica?
F: Fue un pasaje relativamente paulatino. Para 2008 empezamos a incorporar batería en algunas canciones, y después, cuando fuimos a grabar "Joven Edad" en 2009, la batería trajo un bajo y ahí se formó la banda. Creo que hubo un par de años de transición. La banda como tal se consolidó en 2010. Como decías, no fue necesariamente fácil. Pienso que hoy, en esta época, la idea de los toques acústicos es más común. En ese momento, siento que no había un espacio, la gente tampoco estaba acostumbrada. No digo que no hubiera, pero tampoco había un público. Entonces, empezamos nosotros, después vino Franny Glass, que hizo algo mucho más amable y digerible, y a él le fue mucho mejor que a nosotros. Ahí se empezó a popularizar el asunto de los toques acústicos.
Hoy, pensando en esta entrevista, reflexionaba sobre la diferencia que había entonces, sobre todo en cuanto a los lugares. Y creo que es algo que no había tenido en cuenta: no era tan fácil ni tan común el toque acústico, o un proyecto acústico. Ahora, siento que hay más lugares para eso y, de hecho, creo que hasta prefieren que hagas eso. Lo que siento es que estábamos llegando al final del coletazo del boom del rock uruguayo. Que era algo con lo que no encajábamos ni queríamos encajar, ni nos gustaban esas bandas. Pero, sí, sonoramente, ahora es algo más común. También es más común el tema de grabarse. En ese momento, había una idea de que "hay que ir al estudio", "hay que ir a un sello". Nosotros, en cambio, pensamos: "No, podemos grabarnos con este micrófono, podemos sacarlo de forma independiente, podemos venderlo por delivery". Se pueden hacer caminos alternativos, se deben buscar alternativas.
Aquí, los únicos que lo habían hecho, que igual era una banda de rock, era Danteinferno. Después Amelia también lo hizo. Las referencias para hacerlo, para lo que hicimos nosotros (grabarnos con el micrófono, vender por cuenta propia, hacer delivery), surgieron más que nada de pensar en cosas de Argentina. Veíamos cómo El Robot bajo el agua había grabado el primer disco, cómo se había distribuido el disco de Suarez. Allá era más común hacerlo de esa forma que acá. Otro punto que estaba pensando con respecto a las diferencias es que seríamos una banda incómoda en el sentido de que a nosotros no nos gustaba mucho el manejo de las redes en ese momento. A ninguno nos gustaba internet. No era tan común tener internet en casa en 2006. Teníamos que ir a un ciber café. Éramos muy reticentes a hacer un MySpace, muy reticentes a hacer un Fotolog. Lo terminamos haciendo, pero nunca entrábamos, nunca posteábamos nada.
Creo que incluso ahora nos costaría. Pensándonos como dos personas muy jóvenes (teníamos entre 20 y 22 años en ese período), nos costaría un montón el tema de "enchularse" con un microfonito, de "poner la carita". Yo ahora ya no puedo hacerlo, de hecho. Solo lo puedo hacer como joda, no en serio. Me imagino a mí mismo en esa época, incluso más "anti" que ahora, y me sería imposible.
Creo que ciertas constantes en la carrera de Carmen Sandiego ya estaban presentes en ese primer disco. Una de ellas son los guiños a otras canciones, como por ejemplo "Quiero", que juega con "Quiero estar entre tus cosas" de Daniel Melero. En la reedición hay un cover de "Chipi Chipi" — que es un cover raro, por así decirlo— . También hay un humor en las letras que se mantuvo durante toda la carrera de Carmen Sandiego. Mencionaste esto como un rasgo distintivo, bastante opuesto a lo que se veía en ese momento en otras bandas o grupos más rockeros.
F: "Quiero" funciona como una deconstrucción de canciones de rock argentino que nos gustaban. Jugamos con parte de la letra de una canción de Charly Garcia y también de una canción de Suéter. Es como un puzzle de esas cosas. A mí me interesaba cómo se pueden utilizar palabras o frases, sacarlas de contexto y que cambien por completo el significado, la intención. El cover de "Chipi Chipi" en realidad también formó parte de un chiste conceptual. Estábamos muy obsesionados con Cat Power y sus covers. Dijimos: "Nos encanta esto. ¿Qué pasaría si en vez de hacer algo de Cat Power The Covers Record , Carmen Sandiego hiciera un cover en ese estilo de García?" ¿Cómo jugaríamos con esto? ¿Cómo sería aceptado? ¿Qué sentido tendría? Así surgió el chiste. Después, el tema de las letras fue afinándose con el paso del tiempo. Creo que escribo mucho mejor que en 2006, pasaron 20 años. Pero hay cosas que me siguen interesando. Me cuesta ponerme en la cabeza de ese momento, pero me da la sensación de que yo estaba harto de escuchar ciertos tipos de canciones y no escuchar otras. Me interesaba: "Si nadie las va a hacer, las hago yo". Esa fue la decisión. Me molestaba que la gente escribiera canciones que parecían mala poesía. Me molestaba que las cosas no se dijeran de la forma más directa posible. Me molestaba que la gente que las decía de forma más directa posible no tenía ningún tipo de humor y se volvía caricaturesco. Quería hacer algo que no me diera vergüenza escuchar, y así surgieron los temas de las letras. La relación que nosotros teníamos —hablo por mí, pero Leticia seguramente no estaba muy lejos de esto— es que no teníamos mucha relación con lo que sucedía musicalmente en Uruguay. No consumíamos mucho, y lo que nos llegaba no nos gustaba. Fue crear un imaginario en base a cosas, no de cero, porque había influencias, pero era crear algo, a sabiendas de que lo estábamos haciendo acá, en Montevideo, Uruguay, que no se pareciera a lo que le gusta a la gente de Montevideo, pero que nos gustara a nosotros, con la esperanza de que, eventualmente, le pudiera gustar a alguien más.
Por esos años en Montevideo, hubo un recambio generacional y muchos proyectos se asociaron a través de Esquizodelia, que funcionaba como un colectivo en cierto modo ¿En un momento ustedes hicieron parte, no?
F: Esquizodelia empezó siendo algo más duro, de distorsión, con Tres pecados y con Psiconautas. Se modificó bastante con la entrada de cosas más acústicas, que venían por el lado de Pablo O`Bianchi, que tenía Tres pecados, pero después hizo cosas mucho más acústicas que grabó con Ezequiel, y también el proyecto Millones de Casas con Fantasmas. Ahí se hizo una abertura. Hoy hablaba con alguien y es gracioso que decimos "sello", pero nunca funcionó como tal. Nunca hubo una distribución de los discos, ni un fondo común para invertir lo que se generaba. Nunca funcionó como un sello; era más un nombre que se le ponía a algo. Entramos un poco tarde, y en ese momento ya dejó de ser aspiración de sello o de catálogo. Pasó a ser un colectivo que terminó organizando el festival Peach and Convention. Había algunas cosas acústicas. Todo el mundo se transformó y cambió, por suerte. Algunos que habían empezado como banda pasaron a lo acústico. Nosotros hicimos el camino inverso: empezamos como un formato chico y terminamos siendo una banda de rock, pero otras bandas hicieron el proceso contrario.
¿Cómo sentiste el proceso de revisitar esas canciones, ahora pensando en esta reedición y en seleccionar el material extra que la acompaña?
F: El material extra fue lo que tenía. Pensé: "Se cumplen 20 años desde que empecé a tocar. Se cumplen 20 años de este disco". No sé a cuánta gente le importará o le interesará, pero lo cierto es que, pensándolo ahora, para ser dos apenas post-adolescentes, sin experiencia en nada, estábamos bastante lúcidos, bastante bien, y estaría bien festejar eso. También fue porque, no sé si fue una crisis de la mediana edad o qué, pero me puse a pensar: "Si bien ahora estoy con Amigovio y vamos a sacar un disco nuevo este año, con un proceso mucho más prolijo y sano de lo que fue Carmen Sandiego, ¿por qué no me hago cargo de estas canciones que no estoy tocando? ¿Por qué no busco espacios para hacerlo?".
Así, a partir del año pasado, surgió más la idea de tocar solo o acompañado con Karen (Halty) o con Matías (Britos) y me di cuenta de que tenía todo este catálogo detrás y que podía usar estas canciones ¿Por qué no?".Me pareció una buena idea subirlo a las plataformas digitales por su aniversario. Pensé: "El disco ya está, pero ¿qué hay de extra?". Me acordaba de que tenía unas primeras premezclas o demos donde estaba el disco completo, más tres cosas: una canción inédita, un demo de "Baladas 80s" (que fue creo la primera vez que la tocamos, la improvisamos en el estudio: pusimos el micrófono y lo grabamos para poder bocetar la versión que terminó en el disco) y después el cover de "Chipi Chipi".
El proceso de ese disco fue el siguiente: fuimos una tarde-noche a la casa de Diego Galcerán, tocamos todas las canciones y él las grabó con el micrófono. Eso debe estar en algún lado porque había más canciones, pero él nos dio la versión de "Chipi Chipi".Pensé en otras cosas que podrían estar, pero al mismo tiempo, no sé quién las puede tener. Había canciones que tocamos en sesiones de radio y demás. Quizás Martin Batalles las tenga, pero tampoco quería mover a todo el mundo para buscar esto. Así que dije: "Lo hago con lo que tengo yo", que son estas cosas. Quizás podría haberme movido un poco más, pero así surgió el tema de agregar los bonus tracks.La verdad es que, si hubiera hecho un trabajo más serio, habría rescatado más canciones. Los bonus tracks que tengo son pocos, aunque creo que en YouTube hay algunas cosas de esa época que no quedaron en ningún disco.
Me habías comentado que está por un lado la re-edición a través de Fuego Amigo Discos y que también hay planes de tocar estas canciones en vivo.
F: No es estrictamente eso, pero sí va a haber una fecha, el 4 de septiembre, en “El Chamuyo". Será una especie de celebración por los 20 años del “rock”, aunque no se llamará así. El nombre tentativo es "Insomnio, medios de transporte, nombres propios, canciones en la radio", porque me di cuenta, revisando el catálogo, de que esos son cuatro temas que aparecen una y otra vez. Canciones sobre gente con insomnio, canciones que mencionan medios de transporte, canciones cuyo título es el nombre de una persona y tratan sobre ella, y por último, muchas que hablan de escuchar o grabar cosas en la radio. Después Karen me dijo: "¿Podrías haber puesto 'cigarrillos'? Hay muchas canciones sobre fumar, sobre el pucho".
Con esos cuatro ejes temáticos, elegí 20 canciones desde 2006 hasta ayer. Será una retrospectiva que no solo incluye a Carmen Sandiego, sino también a Amigovio y Las Valerias, y algunas cosas más, como alguna canción que hice la letra y que apareció en un disco de alguien más. Tuve que organizarme de esa forma, pensando en ejes temáticos. De hecho, de esta reedición de “Vida Espiritual”, voy a tocar solo una canción, pero si piensan en los cuatro ítems, es muy fácil adivinar cuál es. Además, es la mejor canción del disco, al menos para mí, o la que me siento más coherente con lo que soy ahora. No sé, pienso en esa canción y digo: "Bueno, estaba todo acá". Era evidente hacia dónde íbamos. Así que me parece que está bien.
También descubrí la alegría de tocar solo, de no compartir con ninguna banda, y esa es la otra idea: voy a empezar a seguir tocando solo. Está todo bien, pero lo que me pasó es que ya toqué con todas las bandas que me gustaban, no tengo más bandas con las que tocar. Cuando aparezca una nueva camada de bandas que me interese, ahí volveré a tocar con ellas. Por el momento, voy a tocar solo. En fin, la fecha va a cubrir canciones desde 2006 hasta 2026, que cumplen con al menos uno de los cuatro ítems, y también habrá canciones del disco nuevo de Amigovio.