Entrevista: Imperecedero Records

Entrevista: Imperecedero Records

Este año, si no me equivoco, Imperecedero cumple diez años. ¿Cómo recuerdas los inicios del sello? ¿Cuál fue el disparador para armarlo? Tengo entendido que ya organizaban un ciclo llamado bajo el mismo nombre con su banda Manual de Combate, lo que entiendo fue determinante para dar el paso y crear el sello.

Gaspar Ibáñez: Sí, por razones logísticas. La idea era separar la edición de la figura de la banda, dándole formalidad al sello. Finalmente, trato de llevarlo todo yo, aunque algunos amigos me ayudan en la actividad. Todo se debió a la necesidad de poder editar los discos de la banda. Más adelante, se abrió el camino a la necesidad de editar bandas amigas, de relacionarme con gente cuando empezamos a viajar con Manual de Combate; de encontrarme con otras realidades de otros lugares y países, que en el fondo estaban haciendo lo mismo que nosotros. También comenzamos a editar bandas de afuera y de acá, muchas veces por el vínculo, por la forma de hacer las cosas, más que por lo musical. Hay bandas que, obviamente, me gustan más o menos, y por razones lógicas no hay ninguna que no me guste de las que he editado, pero a veces es por la forma de funcionar de cada uno.

Lo que mencionas me llama la atención. Al ver el catálogo de Imperecedero Records, uno nota una tendencia hacia el hardcore punk, pero como decías, no es un sello centrado solo en un sonido. Pienso que hay una intención más política, ligada a esa manera de hacer las cosas que mencionabas. Por ejemplo, hay lanzamientos centrados en el hardcore punk, pero también cosas como Pato Patín o DEAFKIDS que, si bien no tienen un sonido similar, comparten una identidad que veo más ligada a lo político.

GI: Sí, a mí lo del sonido me parece, no digo que secundario, pero me centro más en la forma de vincularnos, en la forma de funcionar. Como base, nuestro funcionamiento se relaciona con el "Do It Yourself", el "Hazlo Tú mMsmo", o el "Faca Você Mesmo" que se hace en Brasil. Tiene que ver con eso, como estructura política, porque también es una forma de posicionamiento. Creo que hoy en día, llevar las cosas a lo tangible —a poder editar un disco, un cassette, a quizás hablar con un amigo en Brasil con interés en que editemos su arte o lo que están haciendo— me parece que el 2026 dentro de nuestro contexto sudamericano no es poco. En ese sentido, no nos centramos en el sonido, sino en la forma en que estructuramos lo que hacemos. Para mí, al menos, eso es más valioso o importante. A nivel de disparador de música, hay muchas cosas que conllevan ahí. Posiblemente los chicos antes de TEST o de DEAFKIDS tenían otras bandas y venían del punk. Quizás la escuela es la misma, el sonido distinto, pero te aseguro que la forma de funcionar de los DEAFKIDS posiblemente sea más punk que cualquier banda punk de hoy en día. No necesariamente colgándose el cartel de "yo soy punk", sin tergiversar el término. Yo lo trato de enfocar más en el sentido político, en la forma de funcionar del "hazlo tú mismo". Creo que eso también es un posicionamiento, y la idea es poder seguir adelante, dándole la mano a bandas o amigos que lo necesitan, y cuyos vínculos o arte nos parecen interesantes.

Esto que comentas sobre los vínculos generados por el sello a través de los años, siento que está muy relacionado con las giras de Manual de Combate. ¿Han sido estas una forma de extender sus fronteras, de conocerse, de ir a tocar en otros lados —como hicieron a comienzos de este año— y generar lazos en diferentes países con otras bandas y proyectos? ¿Cómo ha sido esa experiencia desde que comenzaron hasta ahora?

GI: Realmente, para mí ha sido increíble. Es una de las cosas que agradezco de compartir y participar en este círculo. Se abren un montón de posibilidades cuando conoces o te vinculas con amigos y te das cuenta de que, en el fondo, dentro de nuestras realidades o contactos, somos prácticamente los mismos. Hay un Fela (baterista de la banda Lynces) en Montevideo que está haciendo exactamente lo mismo que yo, con sus alcances, sus redes, sus contactos, pero con su estilo de música, que también es totalmente respetable. Pero el enfoque, lo que están haciendo, es el mismo. Te das cuenta que en Europa también es lo mismo, aunque alllá hay más posibilidades materiales. En ese sentido, también creo que el contacto sudamericano tiene un valor, ya que sabes que las cosas cuestan el doble o un poco más, y llevarlo a lo tangible también es un esfuerzo y un mérito para nosotros que estamos haciendo las cosas. Ahora por ejemplo va a pasar algo así con la banda TEST de Sao Paulo, que para mí son unos referentes sudamericanos. Tengo un contacto y trato súper horizontal con ellos y con lo que hacen. Como amigos o colegas, los admiro un montón en relación a lo que han podido posibilitar, y siempre desde el "hazlo tú mismo" y desde quizá la cultura más underground de cada contexto, situación o país.

Centrándonos en los últimos meses, siento que tanto ustedes como otros proyectos y actores en esta escena regional han posibilitado varias cosas. Por ejemplo, el año pasado DEAFKIDS giró por Chile y Argentina. Ahora, a principios de este año, ustedes vinieron a Uruguay, estuvieron en Brasil y también en Argentina. Esto se condice con lo que están preparando ahora: la gira de TEST en Chile.

GI: De esto mismo nacen estas redes y lazos. Yo conocía a TEST musicalmente desde 2013. Recuerdo que un amigo me los presentó durante la primera gira brasileña que hicimos con otra banda y me parecieron increíbles. En 2018, pudimos tocar juntos en la extinta asociación cultural Santa Cecilia, que reunía la escena más experimental de São Paulo, congregando bandas, sellos y gente vinculada a la cultura. Tocamos allí y existió una unión; con el tiempo seguimos hablando. Ahora pudimos hacer dos fechas con la banda que tienen en común, DEAF-TEST, que es la unión de DEAF KIDS y TEST. Teníamos la intención de que TEST viniese a Chile, y ahora se dieron las posibilidades. Cuando vino DEAF KIDS, hablamos con Douglas. No nos conocíamos particularmente, pero les dije: "Amigos, editemos el disco en casete, es lo que podemos hacer, queremos apoyar la gira". Teníamos muchos amigos en común, y Douglas y Mariano terminaron quedándose toda esa semana en mi casa. Compartimos mucho y creo que ahí nació una linda amistad y una relación de respeto por lo que hacen. Hay admiración por gente que, como te decía, está haciendo lo mismo que tú y que le pone mucho ímpetu. Estamos en Sudamérica, creo que hay que apoyarnos y fortalecernos entre nosotros mismos.

¿Cómo será esta gira y cuáles serán las fechas que están organizando para TEST en Chile?

GI: Test tendrá cinco fechas. Inicialmente habíamos anunciado cuatro, pero ahora sumamos una quinta. Tres serán en Santiago, la capital de Chile. No es que queramos centralizar o que todo dependa de Santiago; la idea es hacerlo con diferentes escenas y usar el argumento de que TEST es una banda transversal. Puede tocar en cualquier escenario o frente a diferentes tipos de personas. Yo los conocí cuando vi los videos de sus actuaciones en Rua Augusta o Avenida Paulista, que eran una intervención más cultural que musical. Ver una banda extrema tocando en la calle era muy interesante. Las otras dos fechas serán una en La Calera y otra en Valparaíso, para que los chicos conozcan y puedan dar su show en otros puntos. Santiago, como toda capital centralizada y con casi 10 millones de habitantes, tiene la vorágine del estrés y el apuro.

Mencionaste la edición en casete que salió cuando DEAF KIDS visitó Chile. Me gustaría preguntarte sobre las ediciones que han hecho. Si no me equivoco, han sido mayoritariamente en cassette. Cuando editan un proyecto, ¿a qué apuntan con la edición? ¿Qué buscan al editar físicamente y por qué eligen el cassette?

GI: Sí. Hay romanticismo, gusto personal, y un deseo de enaltecer los formatos análogos como el vinilo y el cassette. La mayoría de las ediciones han sido en cassette, pero hemos realizado tres o cuatro ediciones en vinilo. Dos de ellas con sellos amigos, como Stonehenge Records de Toulouse, Francia, un sello histórico que edita desde el año 91.

Su historia es similar a la nuestra. Son personas que, por la necesidad de sus bandas o las ganas de materializar proyectos, y también por el romanticismo de la edición física, de lo tangible, buscan llevar las cosas al material físico. Ellos tienen una trayectoria de casi 30 años editando. No solo en cuanto a lo musical, la edición física te permite tener al alcance otras estructuras y mostrar otras formas de pensamiento, de plasmar lo que estás haciendo en un disco físico. Conlleva más información y genera un interés genuino por las cosas que están haciendo colegas y amigos en otras regiones y lugares del mundo.

Algo llamativo, muy en línea con el foco del sello en la colaboración, es que siempre ha habido en su catálogo un énfasis en los splits y compilados. Creo que representan otra manera de extender esaa dinámica que comentas. Hay una diferencia entre editar un disco de un solo proyecto o banda, mientras que al hacer un split o un compilado, se abren más puertas para que uno escuche al otro y se generen diferentes vínculos, ¿no?

Sí. Creo que el split es una forma que siempre ha estado muy unida al mundo del hardcore punk. A veces, facilita llevar las cosas a lo material. Por ejemplo, editar un split en formato 7” pulgadas entre una o dos bandas, en vez de editar una sola, viabiliza mucho las cosas. Al editar dos, tres o cuatro bandas, dependiendo del formato, se asumen los costos económicos que editar en vinilo requiere. Estamos hablando de una inversión grande. No sé cómo lo manejan en Uruguay si tienen prensa allí o lo encargan, pero normalmente, al mandar a hacer a Estados Unidos o Europa, hay muchos gastos que absorber y eso hace que sea más difícil.

El formato del split, lo conversábamos hoy con amigos, te permite presentar algo materialmente creativo, involucrar a las dos bandas. O como hicieron los chicos de DEAF KIDS y TEST: no fue un split convencional, donde un grupo tocaba los temas del otro. Los dos dúos se juntaron, siendo cuatro —dos baterías, guitarra— y entre los cuatro hicieron una composición en base al split, lo que también plasmaron en el arte. Sale de lo convencional y es una propuesta completamente distinta entre todas sus ediciones, que, por cierto, son todas igualmente interesantes.

En 2019 lanzaron una serie de compilados muy interesante durante el estallido social en Chile: “Aquí nos están matando - Here they are killing us”. Si no me equivoco, fueron tres discos que reunían varios proyectos. ¿Eran todos de Chile o también incluyeron bandas de otros países?

GI: Fue abierto. Lo abrimos a un montón de colaboraciones extranjeras. Echamos mano a todos los amigos que tenemos en el mundo, a esta red, a esta unión internacionalista que existe. Bandcamp te permite esta posibilidad a veces con el Bandcamp Friday o destinar los fondos a ciertas cosas. Dijimos: vamos a reunir bandas y amigos interesados en colaborar, en donarnos o destinarnos sus canciones para incluirlas en estos compilados y ponerlas a precio libre en Bandcamp. Gracias a eso, pudimos destinar los fondos a redes de apoyo que se necesitaban con urgencia debido a todo lo que pasó en el estallido social: campañas de primeros auxilios, donaciones directamente a víctimas que fueron afectadas por la pérdida de ojo.

En pandemia también hicimos algo relacionado con el empobrecimiento y el desmedro de la vida en general, que nosotros acá en Chile vivimos. La intención era tomar las necesidades de primera urgencia y contribuir, dentro de nuestras posibilidades y limitaciones, con ese granito de arena. Nos hubiera encantado hacer mucho más. También hicimos actividades, fechas y conciertos para destinar fondos, pero dijimos: basta de palabrería, basta de discursos, basta de letras vacías. Tratemos de materializar esto en la realidad y en lo que sirve, que en ese momento significaba una campaña económica para poder ayudar y colaborar.

Me comentaste sobre los planes relacionados con la gira de TEST. ¿Qué otros planes tienen a futuro?

GI: Ahora mismo estamos con el compromiso de TEST. Dos veces al año organizamos un par de giras grandes para recibir amigos. Siempre viajamos con amigos, y estamos en constante apoyo cuando ellos viajan o cuando viajamos nosotros. No es una relación de dependencia, sino que buscamos que sea transversal y de ayuda mutua.

Tenemos en carpeta aproximadamente cinco a seis ediciones que esperamos lanzar este primer semestre, y para el segundo, editar otras. Dentro de esto, está el trabajo de Rafael, un colega que conocimos en la gira por Brasil. Él es del estado de Río de Janeiro, de una ciudad que está casi en el límite, y tiene un proyecto acústico bajo el nombre de Negromonte.

También está en carpeta la segunda edición de Manual de Combate de “Fragmentar el Mundo”. Hicimos 80 copias en la gira, no nos queda nada, y la idea es re-editarlo en mayo. Haremos una edición especial para el viaje de TEST, con copias disponibles para que puedan llevar material allá. Hay un split de cuatro bandas sudamericanas que salió digital y saldrá en físico, de nuestra otra banda Malplena, del género Screamo Punk. Las letras y los tópicos son los mismos que abordamos en la otra banda, pero tiene otro carácter y sentido.

También hay proyectos con amigos de Uruguay y con una banda amiga del País Vasco que se llama Dena que significa "todo" en euskera. Conocimos a Beñat, el chico de la banda, aquí en Valparaíso cuando él estaba de intercambio. Compartimos mucho, fuimos a conciertos, y siempre quedó esa red y esas ganas de apoyar o hacer posible la edición acá. Aunque tienen ediciones europeas, la idea es hacer algo disímil o diferente a las ediciones de allá. Esas son las cosas en carpeta que queremos materializar estos meses.