Retrospectiva: Lozi Lozano | SQP V2

Retrospectiva: Lozi Lozano

Retrospectiva: Lozi Lozano

Habíamos hablado ya varías veces de hacer está retrospectiva de Lozi que, además de ser un gran amigo, fue un músico con una carrera muy interesante. Mi idea es tal vez hacerlo cronológicamente e ir hablando de cómo se conocieron ustedes. Lo primero que hizo Lozi si no me equivocó fue Ni Idea, a comienzos de los 90s:

Viene muy bien lo de Ni Idea porque tiene que ver un poco cómo nos conocimos con Lozi. Yo estaba muy ligado a la distribución de discos con Juan, de Alborada Ediciones. Antes teníamos otro adistro, con otro nombre, y ya nos conocíamos de los 90 's. Él siempre me jodió mucho con Ni Idea: tenía calcos en la bici, tenía los discos y me decía, “ vos tenés que escuchar esta banda”. Cuando nos reencontramos más o menos en el 2005 o 2006, y empezamos a hacer las noches de Alborada Ediciones (que eran un ciclo de música, distribución de discos y todo eso) empezamos a salir a fechas. Yo ya tenía dos discos de Ni Idea, en ese entonces.

Un día vamos a un recital en el oeste, creo que era en Padua, y me encuentro con una colega que tocaba en Verde Oscuro, Vic Boano, que ese día le estaba haciendo la gamba a César Fragale tocando sus temas, y Lozi estaba en el bajo. Por lo cual ahí tenías ya a dos Ni Idea: Lozi y César. Entonces, Juan me dice: “estos son los chabones de Ni Idea de los que siempre te hablo”. Ahí lo conozco a Lozi, viéndolos tocar temas de César. Empezamos a hablar y nos cuentan que tenían un centro cultural: el GBA, Centro Cultural Villa Adelina. Al poco tiempo fuimos a conocerlo y pegamos muy buena onda

Los discos de Ni Idea salieron también por GBA Records, si mal no recuerdo, que era el sello que ellos tenían

Sí, claro, tenían el sello GBA Records. Editaban discos, hasta grabaron bandas, sacaron un compilado… Y lo grabaron todo ahí, en el estudio de César. Para nosotros era también una referencia de actividad y de autogestión, porque tenían el estudio, el sello y también tenían su propia feria, que era muy grande y Lozi la manejaba. Entonces conocerlos fue como una expansión total. No solamente de amistad, porque empezamos también a ver y a conocer bandas juntos. Las bandas amigas nuestras empezaron a ir al GBA. Y ahí entramos ya como en una amistad y en un vernos con frecuencia.

Justo sobre la frecuencia y la amistad, Ni Idea siempre fue un grupo humano que con algunos cambios e ingresos se mantuvo constante durante décadas. Luego de que se acaba Ni Idea, eventualmente retoman como 451, ¿recordás por qué se separaron?

Eso lo tendría que decir más César o Ari también, Yo te puedo dar mi apreciación como amigo de ellos ya que compartí mucho, incluso me fui en un viaje a tocar como tercer guitarrista en 451. Entonces, puedo llegar a decir entre comillas que mi sensación es que ellos insistieron mucho en el under, llegaron a tocar en Cemento, organizaron festivales y trabajaron un montón.

No sé si llegaron a la década, en esa época se decía que con una década de trabajo, una banda ya como que trascendía un poco más; ellos igual trascendieron un montón, pero capaz que estaban un poco cansados. No olvidemos que transitamos entre los 90s y después del 2000, una crisis acá en Argentina, no solo económica y social, sino también cultural. Una escena hardcore punk que ya estaba diluyéndose en una escena alternativa, la tragedia de Cromañón, que hizo que también se fracturara mucho la cultura under con el tema de bares y lugares; hubo muchos cambios, Y yo creo que eso termina un poco desgastando las energías de la banda. En muchas charlas con Lozi me contaba que se habían cansado un poco.

Pasando a lo que fue 451, tengo el recuerdo de hacer conocido a Lozi en el 2014 y que me regalara el CD homónimo. Recuerdo volver a casa a escucharlo y quedar impresionado: hacían una música muy íntima y particular que creo por esa época, y aún hoy, pocos exploraban en Buenos Aires.

Claro, bueno de toda esa decadencia y la crisis que comentaba, Ni Idea desaparece y vuelve años después en cierto modo como 451. Sacaron un disco y tocaron un montón, ahí ya en la época donde nosotros todos nos conocemos; entonces entramos en el circuito GBA y ellos entran también en el nuestro, que eran los ciclos que hacíamos en San Miguel o en el Oeste, y empezamos a compartir fechas, ya por el 2008/2009. 451 inclusive fue nuestro ingreso al Salón Pueyrredón, gracias a Lozi, haciendo ciclos los miércoles, si mal no recuerdo.

451 sí se disuelve por la partida de Eric, su guitarrista, si mal no recuerdo. Yo llegué a verlos en sus dos últimas presentaciones en el 2014, en el GBA, no recuerdo bien con quién, pero sí recuerdo que fueron fechas increíbles ambas. En vivo alcanzaban una potencia increíble…

De hecho ayer con Ger, el guitarrista del Hombre Anormal, hablábamos justo de esto. Ellos con El Hombre Anormal han usado la misma proyección que 451 usaba en sus presentaciones, como homenaje, que era una proyección de un documental con escenas de la naturaleza que funcionaba muy bien con su música. Todos tenemos a 451 en un lugar muy especial, porque también nos impactó de la misma manera que a vos; fue una banda muy adelantada a su tiempo y hermosa banda para ver en vivo. De hecho, hemos vuelto de muchas fechas o giras de lejos con los chicos en el auto siempre escuchando 451, ya amaneciendo, y siempre es mágico.

Alrededor del momento de la separación de 451(o incluso un poco antes), vos, Lozi y Ari empiezan a compartir proyectos musicales mucho más intensamente. Por un lado con Quemacoches y por otro como Millones de Imágenes:

Claro, sucede así: el disco de Millones de Imágenes es una zapada. Voy a tratar de ser lo más criollo posible y sincero. Nosotros, en paralelo a todo esto, entre 2009 y 2011, más o menos, conocimos el taller de remedios de Mateo. Yo a Mateo lo conozco en Del Viso, tocando en la calle, en un evento por los derechos humanos. Desde ahí pegamos onda. Luego, a través del Turco, fuimos a conocer un lugar increíble en Escobar, que terminó siendo justamente el Taller de Remedios, donde Mateo hacía fechas, zapadas, comida y tenía su taller de grabado; entonces me empezó a invitar, y fui a tocar varias veces mis canciones en formato banda (lo que con el tiempo terminaría siendo Edificar Mundos). En esa época Fusibles ya estaba también mutando hacía el formato en banda extendida que grabó “Diagramas”.

Mateo entonces nos invita como Fusibles a participar al ciclo de zapadas en el taller, pero justo Pablo,baterista de Fusibles, me dice me dice una semana antes que no va a poder tocar. Yo no quería quedar mal con Mateo, y, paralelo a esto, ya estaba haciendo estas zapadas con Ari y Lozi; no habíamos grabado, grabamos ensayos así de aire, pero no había nada concreto. Como la temática era una zapada con varios proyectos todo el día y tenía que cerrar una banda sorpresa, entonces le propongo a Mateo ir como Millones de Imágenes y cerrar con una zapada, pero más concreta y con unos parámetros definidos”.

Se dio entonces así para tocar como Millones de Imágenes: fuimos pactando como parámetros de qué hacer, definimos unas señas, tipo para cuando estemos haciendo tal cosa podamos bajar, que no sean cosas muy largas ni muy densas. Lo hicimos y fluyó muy bien. Yo escucho mucho a ese disco y no lo puedo creer; no puedo creer que hayamos hecho eso, y la anécdota graciosa es que mucha gente pensó en ese momento que eso era Fusibles, porque se había, más allá de que no se publicó, rumorado que tocábamos con Fusibles. Lo registró Eric Kamatsu, el Japo, que grababa todas las zapadas y luego lo editaron con Sello Cabello.

Y, sí, en esa época se estaba gestando Quemacoches, ya estaba el demo y el primer disco. La bata la hace Pablo, de Fusibles, y los bajo los hago yo, pero Lozi estuvo presente desde el inicio, porque vino cuando ya estábamos grabando el disco en Studio Narf y ya estaba pactado que él iba a ser bajista cuando tocáramos en vivo. El batero iba a ser Pablo, pero momentáneamente, y es ahí donde entra Ari a completar la formación de Quemacoches que estuvo tocando en vivo regularmente.

Todo fue como todo un huracán entre millones de imágenes, el GBA, Fusibles transicionando a banda extendida y creo que ahí en el telón de atrás, también estaba volviendo a gestarse Verano Perdido, que continuó la semilla iniciada con Ni Idea

No recuerdo exactamente el momento entre 451 y Verano Perdido, tendría que hacer un poco de memoria o ver ahí algunos flyers y algunas cosas para ubicarme un poco más en fecha, porque a mí lo que me sucede es una ola, en ese tiempo, que es Quemacoches, que fueron unos cuatro o cinco años que entre Fusibles y Quemacoches no paré de tocar.

También un crecimiento de Quemacoches muy rápido, ya con Lozi y Ari en la formación; fue una un vorágine, entonces entre todo ese vorágine ocurre también la transición de 451 que deja de tocar y que, luego, Ari se sume a lo que siempre fue esa familia musical que está desde inicios de los 90s. Se suman más personas ( Lulo en chelo y Sergio en guitarra) y se termina de armar la formación de Verano Perdido.

¿Vos grabaste un tema con Verano Perdido, si mal no recuerdo?

Claro, antes de sacar “Demasiado pesar para un retablo”, en el que está el tema “Polvorines Blues”, mi versión, les digo a los Verano Perdido si no quieren sumarse a hacer una versión ya con ellos, les dije: “este tema tiene que ser Verano Perdido tocando Polvorines Blues”, y grabaron todos, Es un honor que me concedieron, el honor de tener semejante banda en un tema mío, fue hermoso.

Lozi fue una persona muy activa musicalmente, más allá de ese eje de Ni Idea, 451, y Verano Perdido tocaba mucho con otros proyectos

Totalmente, Lozi también, en todo ese tiempo, no sé si entre 451, graba y toca con Automedikados; no olvidemos su gran participación como bajista en Cuarteles de invierno, y por ejemplo, cuando César tocaba solista sus temas como César Fragale también Lozi lo acompañaba en el bajo. Era muy muy característico verlo siempre tocando. Es la pared de bajo que más extrañamos; siempre decimos, los que tocamos con él que extrañamos su presencia, su amor, su amistad, pero en el escenario también su poderosa musicalidad.

Además de su faceta musical, Lozi fue un personaje importante para la música independiente de Buenos Aires organizando y propiciando eventos tanto en el Salón Pueyrredón como en el GBA; además de mantener e ir a muchos lados con su feria de discos:

Sí, fue una labor importantísima. Creo que varias personas de nuestro grupo humano nos solíamos cansar un poco por las adversidades económicas y sociales, empezamos a sentir esta mutación de las redes, cómo eso empieza a segmentar y alienar toda la cuestión física y el encuentro real, y creo que en varios momentos Lozi fue como un faro, porque èl siempre tenía esa fuerza para convocar; me acuerdo, un par de veranos en donde se pinchaba todo, y atravesábamos un gobierno neoliberal (un macrismo con mucho golpe a la cultura, con mucha clausura y persecución) o los veranos mismos, que acá se apaga un poco todo, y él desde los lugares siempre donde estuvo, desde GBA, por ejemplo, empezaba a proponer: nos íbamos a hacer unas ferias de verano, acústicos a la tarde, ferias de emprendedores; era como una máquina de ideas siempre para proponer: ya fuera distribución de libros, de discos o de material contracultural.

Para nosotros representaba un nexo, un vínculo, entre provincia y capital; entre el GBA y el Salón Pueyrredón, él estaba a cargo de la feria de Salón, que es una feria muy grande de contracultura y punk; entonces estaba todo el tiempo convocando nuevas personas para feriar ahí y en el GBA también. Lozi siempre apuntó a que muchas veces no fuera solo el artista que tocaba el protagonista, sino también convocar desde la distribución de material: de proponer un espacio de vinculación a nivel cultural y humano; entonces vos ibas al GBA, y él te brindaba un trato humano recomendandote música y personas que te podían ayudar o estar interesadas en lo que hacías. Siempre fue un motor y estaba interesado en generar vínculos que iban más allá de él.

Han pasado algunos años desde su partida física y sé que no ha sido un duelo fácil para todos los que fuimos cercanos a Lozi, pero, pensándolo ahora, cómo pensas su legado:

Yo creo que te lo puedo resumir diciendo que su partida fue muy impactante para el grupo de personas más cercanas… todavía nos estamos recuperando. A mí me costó mucho tiempo volver a frecuentar lugares en los que compartí con él, porque compartí mucho… lo considero un hermano del alma y eso ha sido igual de diferentes maneras para todos los que lo conocimos. Hay algunas ideas para seguir honrando su legado: vos vas al GBA y vas a encontrar su foto y su altarcito. Cada uno lo lleva como puede, todavía nos estamos tratando de acomodar a esta situación, pero obviamente a futuro hay ideas y cosas por hacer con su carrera. Ee a poco se va a ir dando: esta charla ya es una muy importante; a medida que nos vayamos acomodando a esta situación y amigando con la idea de las ausencias, van a empezar a surgir cosas; pero todo el tiempo brindamos por él, lo hacemos presente, lo nombramos en las fechas. Yo sigo haciendo “Migra”, que lo hacía ya desde antes; nos seguimos riendo, ahora podemos sonreír, tenemos una nostalgia profunda desde la conmemoración, pero creo que hubo mucho tiempo en que no podíamos ni siquiera cruzar una calle o ir a un lugar en el que habíamos compartido con él, pero creo que se va acomodando. Y Lozi va a estar siempre presente, obviamente.